Automoción: La gallina de los huevos de oro.

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1/26/2026

El sector de la automoción en España representa el 7,4% del PIB (superando el 10% si consideramos al resto de sectores relacionados), genera 1 de cada 11 puestos de trabajo en el país según el último informe de ANFAC y somos el 9º país del mundo en producción de vehículos y el 2º de Europa.

El 21,6% de los vehículos producidos en España en 2025 eran Diésel y el 39,2% gasolina, entre ambos suman el 60,8%, sin embargo, las matriculaciones de vehículos Diésel y Gasolina en este mismo año fueron del 42,38% (18 puntos menos que la producción). La cuadratura del círculo se consigue exportando los vehículos que producimos para comprar vehículos que no producimos. El 85,8% de la producción española va al exterior, con los riesgos que ello conlleva hoy en día.

Este sistema se mantenía en equilibrio en un mercado global de libre comercio, sin embargo este equilibrio saltó por los aires con las medidas arancelarias más restrictivas desde la Ley Smoot-Hawley de 1930 impuestas por Trump. Pero la crisis arancelaria no es más que la tercera crisis consecutiva que sufre el sector en la última década.

"ESTAMOS FORZANDO UNA TRANSFORMACIÓN PARA LA CUAL NO TENEMOS LAS INFRAESTRUCTURAS DE RECARGA NECESARIAS, NO EXISTE UNA DEMANDA ENDÓGENA POR PARTE DE LOS CIUDADANOS Y, SOBRE TODO, NO TENEMOS UNA INDUSTRIA QUE LA PUEDA SOPORTAR EN TAN CORTO PLAZO DE TIEMPO."

La primera gran crisis fue la del COVID19 que nos encerró en casa y deprimió tanto la producción como la matriculación de vehículos en el mundo entero. Es difícil pensar que alguien que no puede salir de casa pueda invertir en cambiarse de coche a no ser que fuera por extrema necesidad. De esa crisis salimos y el sector también, aunque no sin algunas magulladuras que todavía permanecen. En 2021 la producción de vehículos en España cayó en 724.227 vehículos respecto a 2019. Evidentemente no salimos más fuertes.

La segunda gran crisis está siendo ahora y es la conversión forzada del sector al vehículo eléctrico. Es tan profunda la transformación que va a dejar heridas profundas, desempleo y un sector industrial más pequeño y débil. Europa empezó la carrera de la electrificación tarde, China nos llevaba años de ventaja en el desarrollo de la tecnología, y se impuso una meta tan optimista como irrealizable. España es el segundo productor de vehículos de Europa y es el segundo mayor afectado por una conversión imposible en los plazos estipulados. Esta es una crisis no resuelta de la que desconocemos a día de hoy el impacto en la producción que va a tener en España, ese análisis se lo dejo a mi yo del mañana, pero a todas luces tendrá un impacto mayor que la del COVID19. Tampoco salimos más fuertes, de hecho, ni hemos salido.

Fuente: ANFAC.

"Y FRENTE A ESTAS TRES CRISIS CONSECUTIVAS LA REACCIÓN DEL GOBIERNO DE ESPAÑA HA SIDO DEFICIENTE PARA NO VARIAR. POR EJEMPLO, EL PLAN MOVES QUE FAVORECE LA COMPRA DE VEHÍCULOS ELÉCTRICOS QUE NO FABRICAMOS EN DETRIMENTO DE LOS DIÉSEL Y GASOLINA QUE SÍ QUE FABRICAMOS."

La tercera crisis del sector es la global, la de los aranceles, la de la incertidumbre, la del debilitamiento de las cadenas de producción, la de la normativa cambiante. Es pronto para saber el impacto que tendrá porque las medidas son tan cambiantes que es imposible prever lo que ocurrirá en los próximos meses pero está claro que, por supuesto, no vamos a salir más fuertes.

Y frente a estas tres crisis consecutivas la reacción del Gobierno de España ha sido deficiente para no variar. Por ejemplo, el Plan MOVES que favorece la compra de vehículos eléctricos que no fabricamos en detrimento de los Diésel y Gasolina que sí que fabricamos, esto sólo por poner un ejemplo.

No sé si ocurrirá en 2026 o en 2027 pero la producción española volverá a caer de los 2 millones de vehículos fabricados, algo que no ocurría desde 2012 y tendrá consecuencias funestas para el empleo y para toda la cadena industrial que soporta al sector. El año que Pedro Sánchez llegó a Moncloa fabricamos 2.819.565 vehículos, ahora 545.539 menos.

No me mal interpreten, no estoy en contra del vehículo eléctrico, estoy en contra cambiar vehículos fabricados en España por vehículos de importación sean eléctricos, diésel, gasolina o de carbón y además un cambio subvencionado con nuestros impuestos, como si no fuéramos conscientes de las consecuencias que ello conlleva. Estamos forzando una transformación para la cual no tenemos las infraestructuras de recarga necesarias, no existe una demanda endógena por parte de los ciudadanos y sobre todo, no tenemos una industria que la pueda soportar en tan corto plazo de tiempo. No estoy en contra del vehículo eléctrico, no, pero no matemos a la gallina de los huevos de oro.

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